Revitalizar, potenciar y fortalecer la formación de militantes obreros cristianos

Conforme se establece en el Plan de actuación de este año y en cumplimiento del objetivo de potenciar la formación de militantes obreros cristianos, la Fundación ha contribuido a financiar parcialmente la convocatoria de la Reunión General de Formación de la HOAC, realizada los días 20 y 21 de enero, en Ávila. Una convocatoria con un triple objetivo: Revitalizar, potenciar y fortalecer la formación en la perspectiva de la XIII Asamblea General.

En esta reunión se ha profundizado en la formación de militantes obreros cristianos en las distintas diócesis, con «las aportaciones que analizaban la situación de la vivencia de la formación y se exponían cómo se iban haciendo experiencias de acompañamiento de procesos de formación de personas de nuestros ambientes sociales y eclesiales, han sido el punto de partida de la valoración que ha efectuado la Comisión Permanente de la HOAC y la base de la ponencia compartida» según indica Berchmans Garrido, responsable de Formación de la HOAC.

Del diálogo mantenido se desprenden una serie de tareas para que puedan «propiciar, durante toda la vida y situación vital, que la formación sea un diálogo entre la fe y la vida que nos lleve al encuentro con el amor de Dios encarnado en las realidades de pobreza y precariedad del mundo obrero y del trabajo. Favorecer la experiencia personal y comunitaria que significa la formación en la vida del equipo, como manera de combatir una cultura individualista que nos aparta del proyecto de humanización que supone el seguimiento de Jesucristo. Cuidar, comunitariamente, de la construcción cotidiana de una vida puesta al servicio del mundo obrero y del trabajo más pobre y precario que supone nuestra formación. Avanzar en experiencias de comunión, ofreciendo con gratuidad, procesos de formación a las personas con las que convivimos en nuestros ambientes sociales y eclesiales», en opinión del responsable de Formación de la HOAC.

Se abre ahora un proceso que, en opinión de Garrido, «debe trasladarse a las diócesis, y profundizar en ello para concretarlo en su realidad diocesana y en la vida de los equipos» y así desarrollar el triple objetivo de la reunión.

Aprobado el plan de actuación para 2018

El patronato de la Fundación Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón ha aprobado el plan de actuación para 2018 que contempla seguir difundiendo el pensamiento y obra de Guillermo Rovirosa y de Tomás Malagón; fomentar el pensamiento obrero y cristiano; y apoyar acciones formativas encaminadas a extender el pensamiento social de la Iglesia. Además, se procederá a la gestión comunicativa de la página web de la fundación, con el fin de mejorar los procesos de difusión de las tareas que viene realizando.

La fundación tiene por finalidad, según recogen sus estatutos, “la promoción del mundo obrero inspirada en los principios cristianos que caracterizan el apostolado obrero desarrollado por la HOAC; dar a conocer la personalidad de Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón, sus experiencias y vivencias, sus pensamientos y enseñanzas y cooperar en cuantas acciones sirvan para resaltar sus méritos”.

Ediciones HOAC, con una larga trayectoria en la publicación del pensamiento obrero y cristiano, viene recibiendo desde hace tiempo el apoyo de la fundación para, entre otras cosas, potenciar la publicación de dos libros anuales. En 2018 está prevista la edición de un primer libro que se basará en el texto de Guillermo Rovirosa De quién es la empresa, con una lectura actualizada desde diferentes perspectivas. Un otro libro, abordará la importancia del trabajo decente en el pontificado de Francisco.

Atendiendo a la petición de la HOAC, la fundación también apoyará la convocatoria de los próximos cursos de verano; dos encuentros de editores pedagógicos de los materiales formativos que utilizan los miembros de este movimiento especializado de Acción Católica y pone a disposición de aquellas personas, comunidades y grupos interesados en ellos; además de otro de ponentes especializados en Eclesiología, Cristología y Biblia, y una reunión general de formadores organizada por la HOAC.

¡Ahora más que nunca!

En 1946 los obispos españoles acordaron la creación de un movimiento especializado para los obreros adultos dentro de la Acción Católica. Desde el Consejo Nacional de Hombres de Acción Católica se propuso a Guillermo Rovirosa, que venía trabajando en la Acción Católica de Madrid desde hacía unos años, la tarea de organizar y promover la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Guillermo aceptó y del 26 de octubre al 3 de noviembre de 1946 se celebró la I Semana Nacional de la HOAC, que fue el comienzo de su andadura como movimiento apostólico obrero. Se cumplen, pues, ahora, los 70 años de vida de nuestro movimiento.

Siete décadas, 70 años de vida eclesial encarnada en el mundo obrero y del trabajo. Porque si algo ha querido ser la HOAC es vida cristiana eclesial en medio de la realidad sufriente del mundo obrero y del trabajo. Con el empeño de reconocer y vivir a Cristo Jesús, «el Divino Obrero de Nazaret», acompañando la vida cotidiana de nuestras hermanas y hermanos trabajadores, para colaborar desde su Evangelio a que sea respetada la sagrada dignidad de cada persona. Como escribió Rovirosa, «la lucha de la HOAC se encamina, en primer lugar, a que todo obrero recobre la conciencia de su dignidad de hombre y de obrero a la luz de Cristo».

De esa experiencia de 70 años, con todos sus aciertos y sus errores, queremos ante todo dar gracias a Dios por el testimonio entregado de tantos hombres y mujeres, trabajadores y trabajadoras, seguidores de Jesucristo; por su permanente empeño de fidelidad a Él y a su Iglesia al servicio del mundo obrero y del trabajo; por la profunda experiencia comunitaria de fe cristiana convertida en amor y lucha por la justicia. Gratitud por la afirmación constante de la dignidad de las personas trabajadoras y del trabajo a la luz del Evangelio, causa esencial de la Iglesia en la que tanto insiste hoy el papa Francisco, y de la que dijo san Juan Pablo II que es para la Iglesia «su misión, su servicio, verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la Iglesia de los pobres», que son frecuentemente resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano (LE 8). Empeño sustentado en una convicción: el Evangelio de Jesús responde a las necesidades más profundas del ser humano, en lo personal y en lo social, pues estamos vocacionados al amor fraterno (EG 265).

Nuestra gratitud quiere mirar al presente y al futuro y transformarse en respuesta decidida y reafirmada de continuidad con ese servicio y esa vida encarnada. «Ahora más que nunca» es el lema que Rovirosa adoptó en unos momentos difíciles y de profunda experiencia de la propia debilidad, poniendo toda su confianza en Dios. Hoy el mundo obrero y del trabajo sufre una situación difícil, con tantas personas y familias privadas de trabajo digno, despojadas de sus derechos más básicos y que no pueden vivir y ser con la debida dignidad. La idolatría del dinero devora personas y demuele la dignidad del trabajo. Hoy más que nunca es fundamental el empeño por afirmar la dignidad del trabajo y luchar por el trabajo digno. Ahora más que nunca el mundo obrero y del trabajo, y por extensión el conjunto de nuestra sociedad, necesitan de la pastoral obrera de toda la Iglesia, a cuyo servicio quiere seguir entregándose la HOAC desde su identidad de Acción Católica. ¡Qué el Señor, con su amor entrañable y misericordioso, nos siga sosteniendo en ese empeño!

Editorial publicada en la revista Noticias Obreras.