En recuerdo de Guillermo Rovirosa y Tomás Malagón

Al llegar el 27 de febrero, fecha de los fallecimientos de Guillermo Rovirosa, primer militante e impulsor de la HOAC, y de Tomás Malagón, consiliario que jugó un papel fundamental en la configuración de lo que es hoy este movimiento especializado de Acción Católica, se suceden los actos en su recuerdo.

La comisión permanente de la HOAC acudirá a las 9 horas del martes 27 de febrero, a la sepultura donde reposan los restos de Rovirosa, en el cementerio de la Almudena de Madrid (ver mapa), para realizar una oración. Posteriormente se desplazarán a Valenzuela de Calatrava, donde se encuentra la tumba de Malagón, para realizar también una oración en su memoria, a las 12:30 h., junto con sus familiares.

Actos diocesanos.

El lunes 26 de febrero, a las 20 horas, la HOAC de Valladolid convoca la celebración de la Eucaristía en la Parroquia de San Vicente de Paúl.

El domingo 25 de enero, a las 13 h., en Teror (Canarias) se celebra una Eucaristía organizada por la HOAC de Canarias.

El martes día 27 de febrero, la HOAC de Toledo celebra un acto en recuerdo de ambos que incluye una proyección de vídeo seguida del correspondiente coloquio y la Eucaristía, en los salones parroquiales de San Julián a partir de las 19:30 h.

También el 27 de febrero, la HOAC de Sevilla celebra la Eucaristía conmemorativa en la Parroquia de San Pio X, a las 19 h.

En recuerdo de Rovirosa y Malagón

Un año más, alrededor del 27 de febrero, fecha de sus fallecimientos, la HOAC tiene en su recuerdo la figura de Guillermo Rovirosa, primer militante, y de Tomás Malagón, consiliario.

La comisión permanente de la HOAC acudirá a las 9.15 hrs. del lunes 27 de febrero de 2017, a la sepultura donde reposan los restos de Rovirosa, en el cementerio de la Almudena, para realizar una oración. Posteriormente se desplazarán a Valenzuela de Calatrava, donde se encuentra la tumba de Malagón, para realizar también una oración en su memoria, junto con sus familiares.

El mismo día, a las 20.00 horas en la parroquia de San Vicente de Paúl de Valladolid, la HOAC de esta diócesis celebra una Eucaristía con motivo del aniversario del fallecimiento de Guillermo Rovirosa, promotor de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), en la que también habrá un especial recuerdo de Pepe Bueno, consiliario que caminó junto a la HOAC de Valladolid entre 2004 y 2012, periodo en el que además trabajó incansablemente por la promoción del apostolado laical en Valladolid. Pepe se encuentra ya en presencia del Padre desde el 20 de enero. Con esta Eucaristía se dará gracias a Dios por éstos y tantos otros militantes obreros cristianos que han dedicado sus vidas a hacer llegar la Buena Noticia del Amor de Dios a las periferias del mundo obrero y del trabajo.

Otros acto convocados.

Canarias: Eucaristía de Acción de Gracias por Rovirosa

Bilbao: Recordando a Rovirosa y Malagón

Burgos: Dos citas para recordar a Rovirosa

¡Ahora más que nunca!

En 1946 los obispos españoles acordaron la creación de un movimiento especializado para los obreros adultos dentro de la Acción Católica. Desde el Consejo Nacional de Hombres de Acción Católica se propuso a Guillermo Rovirosa, que venía trabajando en la Acción Católica de Madrid desde hacía unos años, la tarea de organizar y promover la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Guillermo aceptó y del 26 de octubre al 3 de noviembre de 1946 se celebró la I Semana Nacional de la HOAC, que fue el comienzo de su andadura como movimiento apostólico obrero. Se cumplen, pues, ahora, los 70 años de vida de nuestro movimiento.

Siete décadas, 70 años de vida eclesial encarnada en el mundo obrero y del trabajo. Porque si algo ha querido ser la HOAC es vida cristiana eclesial en medio de la realidad sufriente del mundo obrero y del trabajo. Con el empeño de reconocer y vivir a Cristo Jesús, «el Divino Obrero de Nazaret», acompañando la vida cotidiana de nuestras hermanas y hermanos trabajadores, para colaborar desde su Evangelio a que sea respetada la sagrada dignidad de cada persona. Como escribió Rovirosa, «la lucha de la HOAC se encamina, en primer lugar, a que todo obrero recobre la conciencia de su dignidad de hombre y de obrero a la luz de Cristo».

De esa experiencia de 70 años, con todos sus aciertos y sus errores, queremos ante todo dar gracias a Dios por el testimonio entregado de tantos hombres y mujeres, trabajadores y trabajadoras, seguidores de Jesucristo; por su permanente empeño de fidelidad a Él y a su Iglesia al servicio del mundo obrero y del trabajo; por la profunda experiencia comunitaria de fe cristiana convertida en amor y lucha por la justicia. Gratitud por la afirmación constante de la dignidad de las personas trabajadoras y del trabajo a la luz del Evangelio, causa esencial de la Iglesia en la que tanto insiste hoy el papa Francisco, y de la que dijo san Juan Pablo II que es para la Iglesia «su misión, su servicio, verificación de su fidelidad a Cristo, para poder ser verdaderamente la Iglesia de los pobres», que son frecuentemente resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano (LE 8). Empeño sustentado en una convicción: el Evangelio de Jesús responde a las necesidades más profundas del ser humano, en lo personal y en lo social, pues estamos vocacionados al amor fraterno (EG 265).

Nuestra gratitud quiere mirar al presente y al futuro y transformarse en respuesta decidida y reafirmada de continuidad con ese servicio y esa vida encarnada. «Ahora más que nunca» es el lema que Rovirosa adoptó en unos momentos difíciles y de profunda experiencia de la propia debilidad, poniendo toda su confianza en Dios. Hoy el mundo obrero y del trabajo sufre una situación difícil, con tantas personas y familias privadas de trabajo digno, despojadas de sus derechos más básicos y que no pueden vivir y ser con la debida dignidad. La idolatría del dinero devora personas y demuele la dignidad del trabajo. Hoy más que nunca es fundamental el empeño por afirmar la dignidad del trabajo y luchar por el trabajo digno. Ahora más que nunca el mundo obrero y del trabajo, y por extensión el conjunto de nuestra sociedad, necesitan de la pastoral obrera de toda la Iglesia, a cuyo servicio quiere seguir entregándose la HOAC desde su identidad de Acción Católica. ¡Qué el Señor, con su amor entrañable y misericordioso, nos siga sosteniendo en ese empeño!

Editorial publicada en la revista Noticias Obreras.

Finaliza la fase diocesana de la causa de canonización de Guillermo Rovirosa

El jueves, 17 de marzo a las 12:30, en el salón de actos de la 4ª planta del edificio que acoge la sede de la HOAC (c/Alfonso XI, 4, Madrid), finaliza la fase diocesana del proceso de la causa de canonización de Guillermo Rovirosa. Con el cierre del proceso diocesano, finaliza la fase probatoria. El expediente de la causa se remite a Roma para su estudio y conclusión.

En este acto público participarán, entre otros, el arzobispo de Madrid, Monseñor Carlos Osoro; el vicepostulador de la causa, Alfonso Gil y el Delegado diocesano para las Causas de los Santos, Ricardo Quintana. Asistirán también la Comisión Permanente de la HOAC y varios de los anteriores presidentes y consiliarios generales, que lo han sido durante la instrucción del largo proceso diocesano.

Cronología desarrollada en la causa

2001. Octubre. La Comisión General de la HOAC acuerda solicitar el inicio del proceso de canonización de Guillermo Rovirosa.

2002. Julio. El Pleno General de Representantes de la HOAC ratifica el acuerdo de la Comisión General.

2003. Julio. Acto de apertura del proceso de canonización. Durante el proceso, se toma declaración a los testigos; se crea una comisión histórica cuya función es recabar la información que permita estudiar la vida de Guillermo Rovirosa en los aspectos familiar, académico, profesional, cristiano, obrero, eclesial, político… y documentar que vivió una vida verdaderamente cristiana y en grado de santidad.

2016. Marzo. Acto de finalización del proceso diocesano.

Guillermo Rovirosa Albet

Nace en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) el 4 de agosto de 1897. Ingeniero Industrial de formación, durante un viaje a París escucha casualmente al Arzobispo Verdier, quien le hace caer en la cuenta de que no conoce a Jesucristo. Inicia entonces una aproximación a la persona de Jesús y a su mensaje que culmina, un año después, con su conversión a la fe cristiana y su “segundo bautismo” en El Escorial, en la Navidad de 1933.

En 1939 es condenado a seis años de prisión por haber presidido el comité de empresa de su centro de trabajo en el Madrid de la guerra civil. En 1940 se incorpora a la Acción Católica (AC) y comienza a actuar apostólicamente con trabajadores. En 1946 los obispos españoles, a instancias de Pío XII, ante la situación de lejanía de la Iglesia de la clase obrera, deciden la creación de una especialización obrera dentro de la AC y se encarga a Guillermo Rovirosa promocionar tal misión. Renuncia a todo y se dedica por entero a hacer realidad la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).

Pone en marcha el ¡TÚ!, semanario obrero de amplia difusión, y el Boletín de la HOAC (hoy es la revista Noticias Obreras) para la formación de militantes. En 1957 es apartado de la dirección de la HOAC por la jerarquía de la Iglesia. A partir de entonces, Rovirosa pasa largas temporadas en Montserrat, profundiza en su reflexión teológica, aplicando siempre el Evangelio a la vida de la persona y de la sociedad. Es autor de un voluminoso conjunto de obras que manifiestan la grandeza de su fe y su pasión por un mundo que llegue a vivir en comunión y en fidelidad al Evangelio. Muere en Madrid el 27 de febrero de 1964.